Punto Personas

Oh, ¡las personas! Cada persona es un mundo, y en el mundo hay tantas personas. Si aterrizamos esa imagen, cada interacción puede contener millones de sentimientos y hallazgos diferentes. No es raro entonces que a muchos humanos les resulte agotador la interacción social en exceso. Antes a mí no me agotaba. Es más, necesitaba rodearme de personas constantemente, todo el tiempo. Poco a poco entendí – ¡mentira! no fue poco a poco, fue como un verano, súbitamente, de pronto me empezó a desesperar la interacción.  Me puse ultra chinche y parecía que caminaba debajo de una nube negra. Yo (no sé si es tu caso pero si te sientes identificado chévere), me rodeaba de gente, de planes y de cosas para no pensar, para no reflexionar, para no mirar hacia adentro, para no hacer la chamba introspectiva. Para recordarme, al menos para la foto, que todo está bien. Llega un momento en que no solo te cansas físicamente sino también emocionalmente.

Hoy en día he aprendido a tomarme mis descansos de las personas. Es lindo interactuar con ellas, y de hecho mi trabajo requiere la interacción y la empatía como principal personas2herramienta de trabajo. Sin embargo, para vivir en armonía con los otros tienes que también aprender a estar en armonía contigo a solas. Esta parte es difícil, y creo que en mis publicaciones anteriores he entrado en más detalles sobre ésto. Así que ahora quiero hablar sobre un tema alrededor del cual estoy bailando marinera hace rato. Sí, las personas, los otros, pero aprovechando «mi cuarto de hora», quiero renegar un ratito. ¿Puedo? Es en positivo. Lo prometo.

Hoy no quiero hablar de las personas que odio y los comportamientos que odio, como por ejemplo los que se pasan la luz roja, los mañosos, los choros, los que se cuadran en el estacionamiento preferencial, etc. Ellos ahorita no me interesan. Hoy en este espacio sanador y propio, quiero reflexionar acerca de personas que me hacen despertar sentimientos negativos, que me hacen sentir incómoda, o mal, pero – aquí viene la parte difícil – no tuvieron una mala intención. Es bien difícil ésto porque al no haber mala intención, es más difícil pelearte o defenderte o tener la razón o… ¿ganar? En fin. Da cólera pero ADEMÁS te da pena o culpa. He agrupado a estas personas en categorías, ya que muchos se repiten o se manifiestan en diferentes personas. He elegido a tres ganadores esta semana:

TERCER PUESTO
La persona que te dice «te lo dije» o te hace sentir culpable cuando estás enfermo.
A: «Me siento mal, me resfrié»
B: «Aléjate para que no me contagies»
A: «Me duele todo»
B: «Ya ves, yo te dije que te abrigues, te dije que llames al médico desde ayer»
A: «¡¡Achú!!»
B: «Aj…»
Oigan, humanos cero empatía, todo bien con que quieran cuidarse, pero creo que además de manifestar su interés por protegerse a sí mismos, podrían agregarle a su oración un detalle como por ejemplo «lo siento mucho,» «¿te puedo ayudar en algo?» o «a lo mejor puedes tomar algo o llamar directamente al médico, ¿qué prefieres?»

SEGUNDO PUESTO
La persona que no escuchó cuando claramente le dijiste «no, gracias, estoy a dieta» y te insistió no una sino tres veces para que comas un poquito de ese delicioso dulce que si fuera por ti OBVIAMENTE YA HUBIESES COMIDO.
Si no te estoy pidiendo que me hagas una dieta especial, ni tampoco te estoy rechazando tu comida con desprecio, ¿por qué no me ayudas más bien con mi dieta? ¿Por qué los peruanos necesitamos darnos afecto a través de la comida?

PRIMER PUESTO
La persona que te dice «¿qué tomas?» y cuando pides algo no alcohólico te dice «¿pero por qué no quieres un trago?».
Personas que preguntan ésto: ¿qué harían si les respondo algo como «porque estoy embarazada y nadie sabe» o «porque soy alcohólica y estoy en rehabilitación»? Porque parece que el no tener ganas (100% de las veces) no es suficiente, estar manejando (99% de las veces) no es suficiente, y tomar antibióticos (50% de las veces) no es suficiente. ¿Por qué la gente se molesta con nosotros los que preferimos no tomar? ¿Por qué necesitan tantas explicaciones? Les juro que puedo ser igual de divertida 100% sobria, ¿por qué la necesidad que todos tomen? He visto gente hasta ofenderse porque su amigo/a no tomó en una fiesta. ¿¿???¿?¿»!»!??»?!¿?»!?·!?

Estas personas han aparecido en mi vida manifestadas en cientos de personas distintas, miles de veces. Incluso yo he sido alguna de ellas alguna vez (uf, sí, sobre todo el tercer puesto). Entonces es por eso que estoy segura que no hay una mala intención. Pero es algo que ocurre tan seguido y me molesta tanto que no puedo dejar de preguntarme por qué sucede. Porque si no hay una mala intención, las palabras son lo suficientemente poderosas para herirnos o caernos mal. Y me lo pregunto porque ha llegado un punto en el cual no soy capaz de hacerme entender. Mi «no» no basta. ¿Te ha pasado? ¿Qué haces tú en estas situaciones? ¿Tú eres una de esas personas? ¿Te identificaste con una de esas personas y dijiste «oh no» y ya no quieres ser así? Si me ves en persona pronto, o si te provoca escribir, conversemos. Ya sé que la respuesta incluye la palabra tolerancia, pero creo que podría resultar en una conversación con reflexiones interesantes ;.)

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