Punto Palabra

Estaba casi segura que ya había escrito sobre este tema, lo cual se tira abajo la hipótesis que estaba a punto de plantear: las palabras son poderosas, sobre todo las que escribes, se quedan grabadas. Pues bien, parece que no escribí sobre esto. Mostro. ¡Bueno! Las palabras mentales (¿pensamientos?) son igual de poderosos, y las palabras que dices también, así que hay que usarlas con cuidado. No soy la primera persona que dice ésto, sino mi blog estaría llenecito de marcas auspiciadoras (¿algún voluntario?). Esta semana tuve varios ejemplos casi de catálogo de cómo las palabras pueden cambiar todo el curso del día de alguien, el trabajo de más de uno, un vínculo, un grupo humano, una familia.

No les contaré mis cositas ni les daré una cátedra, pero les haré una recomendación sencilla, enfocada en las palabras positivas. Lo bueno de las palabras es que todo parece indicar – según mis investigaciones recientes – que son gratis. Esta semana, además de todo el alboroto antes mencionado, invertí un tiempo adicional en usar palabras positivas para decirle a algunas personas cosas importantes sobre ellas o ellos. Así, porque sí. Llamé a mi papá a decirle que lo quería mucho, le agradecí a mi mamá porque hizo algo que me hizo sentir muy especial, le dije a muchos de mis amigos lo importantes que eran para mí, y como cada visita, hice el ejercicio al final de cada sesión con Rita de decirle todo lo que aprendí de ella en esta oportunidad y lo agradecida que estaba de ser su amiga (si no sabes de lo que estoy hablando, visita la sección «Punto de Encuentro» aquí en mi web, o mira este video).

Estos días de tanta decepción futbolística, de tanto error de censo, de tanta violencia contra la mujer, de tanto tráfico, de tanto cambio de clima, de tanto todo, pueden ser días de palabras positivas, que decoren como escarcha eso que andamos (me incluyo) renegando por doquier.

Eso nomás quería decir. Gracias por leerme :.)

IMG_8437.jpg

2 respuestas a “Punto Palabra”

  1. Siempre te leo pero no siempre comento para no ser «la tía metiche». Tu comentario sobre el poder de la palabra me invitó a escribir, porque aprendí sobre ello escuchando a Louise Hay. Ahora quiero darle poder a mis palabras para expresar públicamente lo agradecida que estoy con la vida (Dios), por haberte puesto en el camino de mi hija, y que ella haya sabido cultivar esa amistad a lo largo del tiempo. Hoy es jueves, día de visita de la maravillosa «Lupita», que va a casa a tragarse sapos y culebras y convertir en maravillosa, una mañana monótona. Hoy mi mami sonreirá y volverá a ser niña juguetona. Sólo personas de grandes cualidades puede lograr algo así, y tú las tienes.
    Gracias.

    Me gusta

    1. ¡Rita querida! Lejos de ser una «Tía metiche», eres una Tía presente, una Mujer inspiración, y una persona a quien le tengo tantísimo que agradecer. Gracias por hacer los jueves días tan especiales. Te quiero infinito y para siempre :.)

      Me gusta

Deja un comentario