Punto 30

Ha llegado ese momento del año, insoportable para aquellos que me rodean, pero fantástico para mí, donde empiezo a decir que será la última vez que hago xx yy zz con ésta edad. Que será mi último día lunes o martes de esta edad, etc. Así que éste será mi último post de 30 años, porque la próxima vez ya tendré 31. Me gustan este tipo de afirmaciones, así como las efemérides, porque me dan como un sentido del tiempo, de la ubicación en el espacio, de dónde estoy en mi vida y cuánto ha pasado desde cierta fecha. De alguna manera me ayuda a darle perspectiva  a las cosas. También es un ingrediente fuerte para la ansiedad, las expectativas y todo eso, pero no dejo de disfrutarlo principalmente, así que por ahora lo sigo haciendo. Así que ahora que ya pasó el Halloween, el feriado y todo eso, ya puedo concentrarme en cumplir 31.

Tener 30 fue todo lo que esperaba en realidad. Me siento bastante sabia y totalmente ignorante. Es como un punto donde ya tienes horas de vuelo suficientes como para saber lo básico para sobrevivir en el mundo de manera independiente, y a la vez estás cada día más fregado que el día anterior, y sólo provoca meterte en tu cama porque te cansaste de existir. Bastante blanco y negro el asunto. Miro a mi alrededor y no parezco ser la única atravesando lo mismo, aunque según Facebook e Instagram todos la pasamos lindo, pero de eso ya hablé la semana pasada.

En un año, quisiera acordarme de la lista que estoy a punto de hacer, para ver si fueron aprendizajes verdaderamente revolucionarios, o si no fueron tan importantes ni útiles… pero éstas fueron las cosas que aprendí en el año que tuve 30:

  • Es muy importante, valioso, necesario y agradable estar sola. Debo hacerlo más seguido.
  • No debo llenar con mi voz y mi opinión todos los silencios incómodos.
  • No tengo tiempo para ofenderme por gusto.
  • Tengo amigos de oro.
  • Ya no quiero ser, pero sigo siendo culposa.
  • Tengo demasiados issues con la comida.
  • Quiero cantar toda mi vida.
  • Tener crisis de estrés, ataques de pánico y tomar medicación es más común de lo que pensaba. Eso no lo hace normal o ok, pero parece que mi generación se estresa con facilidad.
  • No hay LA cura para EL mal. Lo mejor para vivir bien es complementar diferentes cosas que te hagan feliz, que te hagan sentir bien y que te ayuden. No hay médico milagroso ni jarabe ideal. Combinar, a mí, me funciona. Cada humano es diferente.
  • ¿Todo el mundo tiene blogs, no? Gracias por leerme, a veces siento que no digo nada importante, pero me siento muy bien cuando escribo. Espero que a alguien le interese, le entretenga o le sirva.
  • No debo pisar el palito con los intolerantes de Facebook que se quejan y se quejan y se quejan, pero tampoco debo quedarme callada cuando hay tanto tanto y tanto por hacer. Lo más importante al expresar mi opinión es mi forma de hacerlo, siempre con respeto y claridad.
  • Tengo que dejar de comer (tanto) McDonalds.
  • Quiero vivir solaaaaaaaaaaa.
  • Si me caigo, tengo que ir al médico bien rápido, porque sino es peor. Yo me caigo a cada rato. Eso también debo arreglarlo y no sé cómo.
  • AMO ser tía. Aún no me llama la atención ser mamá.
  • Es bien bonito, difícil, y emocionante tener una marca / proyecto propio. ¿Por qué no lo hice antes? :.)

Ya, ya quiero cumplir 31. Siento que es una edad a la que nadie le da mucha pelota. Hay mucho alboroto por los 30 pero nadie parece hacerle mucho caso a los 31. Yo sólo quiero saber qué errores voy a cometer y qué cosas lindas me van a pasar. Porque creo que ese ha sido EL hallazgo del año: parece que la vida no es como las películas y todo se arregla. Siempre estamos a mil, siempre estamos full, siempre estamos «pasando por un momento…», siempre estamos creciendo, siempre estamos «ahí maso», siempre podríamos estar mejor. ¿Por qué no simplemente festejamos que «estamos» y ya? ¡¡A mi me encanta estar en el mundo, y quiero celebrarlo!!

lu2-e1509584205129.jpg

Deja un comentario