Por primera vez desde que inició esta hermosa tradición / aventura / disciplina / práctica de escribir en mi blog cada semana, me mantuve en silencio una semana y no hice el post semanal. Simplemente el mundo de afuera pudo más y he estado buscando la paz y el momento correcto para ordenar mis ideas y ponerlas en palabras. Es alucinante cómo diciembre tiene la magia no sólo de la Navidad y del amor sino también del estrés, del tráfico, y de ponernos las emociones a flor de piel. Es como si todos los sentimientos duplicaran su valor, subieran de precio, se exagerara todo, el país entero menstruara, ovulara y tuviera crisis hormonales de todo tipo (hablo de lo que conozco) y en cualquier momento si alguien te toca explotas. Ah, y encima engordas porque ¿cómo no? Este año, para rematarlo todo, la crisis política del país está como para vender la historia a Netflix y tener desde ya 5 temporadas interesantísimas. El problema es que las estamos viviendo, son de verdad, es un reality del cual estamos siendo parte. Y parece no haber final a la vista, ni escapatoria.
Y yo que pensé que no teñiría de política este tipo de espacios, he pensado tanto en estos días que en realidad sería absolutamente incoherente que no lo sea. No porque tenga que tener una postura clara o porque como «persona que tiene una marca / identidad pública en redes sociales» tenga que manifestarme, sino por el simple hecho que yo hice que este blog naciera porque necesitaba expresarme. Nadie me paga ni me obliga, y simplemente no puedo ignorar lo que está pasando porque me atraviesa por completo.
Hace un rato volví a mi casa de la marcha que hubo hoy 28 de diciembre, marcha pacífica. Volví un poco mareada, aunque por suerte no me cayó ninguna bomba ni me «gasearon» ni nada. Tuve mucha suerte, me salvé por instantes. No puedo decir lo mismo de varios de los miles que estuvieron ahí conmigo. Éramos miles hoy, fue muy bonito, dentro de todo. Disculpen que use esta palabra, pero lo fue. Miles, nadie con mala onda, todxs verdaderamente indignados y sin odio, ahí. Presentes porque tenemos el derecho de estarlo. Y yo aún con todos los pensamientos que dan vueltas en mi cabeza hace días, mirando a todos lados, a los ojos de quienes estaban ahí marchando. Las fotos de las personas desaparecidas, leyendo los carteles. Tratando de entender.
He investigado, leído, visto y escuchado a varias posturas a lo largo de mi corta vida adulta. Tengo varias conclusiones sobre el tema del indulto a Fujimori y lo que pasa hoy en mi país:
- El indulto es político y no humanitario. Se hizo por lo bajo. PPK nos mintió, a todxs. Y eso no está bien. «¿Pero qué preferías, la vacancia?» No, pero es como si me pregunten si prefiero que me maten o me peguen. Obviamente no quiero que me maten, ¿pero por qué tengo que tolerar que me peguen? No quiero, no está bien. Déjenme indignarme. Tengo derecho a que me moleste, y a no estar de acuerdo.
- GRACIA. Le perdonaron todo a Fujimori. Y no es que él ni sus hijos no tengan el dinero para pagar toooooodo lo que le deben al Perú. Ni siquiera a una persona, a TODXS NOSOTRXS. Se lo perdonaron. ¿¡Por qué?!
- Ya leí, ya estudié, ya vi, ya pregunté. Fujimori tuvo primeros años decentes, hasta que lo absorbió el poder y todo lo que ya sabemos, e hizo lo que le dio la gana. Y he visto y conocido suficiente como para saber que ese gobierno de terror no justifica nada, y que él no nos salvó del terrorismo. Pueden ver este video, cuyo narrador me desespera un poco, perdón, pero explica como coquito, haciendo click aquí.
- Yo soy fan del perdón y la reconciliación, ¡mostro! Pero no así. No de esta forma. Lo que ha ocurrido en los últimos días es de cretinos, es mala onda, es cobarde, y no es justo. No es justo para mí, para el país, y sobre todo no es justo para las familias de las tantísimas víctimas que luchan hace años por justicia. Me indigna, tanto, cuando mi propia familia – quienes han disfrutado y disfrutan de tantísimos privilegios – no son capaces de ver más allá de su realidad, y entender el proceso largo que implica una verdadera reconciliación. La verdadera empatía implica un entendimiento desde su versión de la historia. Hay que escuchar.
El Fujimorismo tiene múltiples cualidades terroríficas, entre ellas la capacidad de dividirnos. Me ha costado tanto trabajo emocional separar cosas familiares de políticas – y estoy segura que no soy la única. Esta Navidad muchas personas, al igual que yo, tuvimos Navidades densas, o respiramos hondo para evitar confrontaciones políticas en un día como éste. O tuvimos que tragarnos los comentarios sarcásticos de los mayores para evitar el conflicto en el Whatsapp familiar. O nos pidieron no opinar en nuestro perfil personal de Facebook para no herir susceptibilidades. ¿POR QUÉ?
Lo que yo publique en perfil personal, mi blog, o lo que yo diga, mientras no insulte a nadie, es mi derecho de opinión. Y por eso mismo es que elijo no borrar a mi familia de mi Facebook, y celebrar Navidad con ellos, y y así…. porque el amor puede más que el Fujimorismo, y porque para mí la definición de tolerancia implica entender que por más que nos duela en el alma, aunque el otro piense radicalmente distinto a mí yo lo quiero igual.
Pero me entristece, me duele, me da impotencia, y me frustra tanto cuando me dicen «te equivocaste de partido», «tú eras muy chiquita y no te acuerdas», o «la política es así»… porque me hacen pensar que soy ignorante, que no me informé, que no escuché, que no estoy siendo empática, que no me importa mi país. Entonces me toca tolerar, tolerar que piensen distinto a mí, tolerar que una postura política nos separa, tolerar las formas…
Por eso fui a marchar hoy. Fui a marchar – no a pegarle a nadie, ni a violentar nada, ni a pintarrajear ninguna pared, ni a herir a nadie. Fui a decir en voz alta, para que quede en actas, y para contarle a mis sobrinos y para las futuras generaciones, que está ocurriendo algo terrible, que nos afecta a miles de peruanos, y por más que «pudo haber sido peor» o que «la política sea así» y «hay que pasar la página», no estamos de acuerdo con que se haga así ni de ésta manera. Así no.


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