Punto Favor

Siento que soy de las personas que les cuesta pedir un favor a menos que tenga demasiada confianza, y a la vez siento que he sido mega conchuda muchas veces al momento de pedir algo. No sé si es que soy culposa o qué, pero cuando alguien me hace algún favor me siento mega suertuda y me dan ganas de engreír a esa persona un montón. Por otro lado me gusta mucho llenar de engreimientos a la gente que quiero, como digna hija de mi madre (que es demasiado así).

Me acuerdo sobre todo que en mi época de estudiante de actuación y de productora ejecutiva de teatro independiente (el nombre es inversamente proporcional al sueldo) era de esas personas que llenaba las bandejas de entrada de sus contactos con mails con publicidad de obras de teatro, de flyers para que vengan a fiestas pro fondos, de rifas, de promociones, y casi que obligaba a mis amigos y familia a ir al teatro todo el tiempo. Después de terminar esa etapa de mi vida (aunque ahora les digo que vayan a verme en el escenario) me dio como mucha culpa o hasta roche decirles que vayan o compren algo. Mi familia es bien hincha y tengo amigos bien de oro que van siempre a todo, pero igual en algunos momentos me cuesta mucho pedir algo o lo más importante: levantar la mano cuando necesito ayuda.

Yo quisiera que las personas que quiero siempre estén seguras que pueden contar conmigo para lo que sea. Yo quisiera que las personas entiendan hasta qué punto puedo ser incondicional sin esperar algo a cambio y que también sea un apoyo mutuo. Yo quisiera recordar en mis peores momentos qué hay muchas personas que en verdad están ahí para mí en las buenas y malas – a veces la ola de negatividad te abruma y te olvidas. Yo quisiera que ayudar a alguien, de cualquier forma, sea apreciado, valorado, y atractivo. Yo quisiera, ahora que voy en bici a algunos sitios, que los que manejan auto no sientan que nos hacen un «favor» al dejarnos pasar y tenemos que sentirnos casi bendecidos. Yo quisiera que tratar bien a una mujer no sea un favor sino lo normal.

Sin ánimos de densear esta publicación, si viviésemos en un mundo más amable, habrían favores que serían más naturales y menos «favores» ¿no?

Deja un comentario