Punto Soltera

Creo que la soltería no es de lo que quiero hablar. Igual quería que esta publicación se llame así, porque me inspiraron dos películas que vi: «No me digas solterona» y «Soltera Codiciada». Además de felicitar a los involucrados y recomendarles a todos que vuelvan a confiar en el cine peruano y disfruten de ambas películas, me quedé reflexionando sobre la soltería, sobre las relaciones, sobre el amor en general.

Ya he escrito por aquí sobre los vínculos saludables, sobre quienes nos hacen crecer, sobre lo que me hace o no verdaderamente feliz, pero es muy curioso como hasta ahora no logro internalizar del todo el tema del amor propio. Sí, soy consciente que es el tipo de amor principal, y trato de invertir en este amor siempre, pero de alguna u otra manera no logro llegar a un nivel constante de amor propio en la vida, y parece que no soy la única.

En estas épocas de tanto meme y tanta felicidad publicada en redes sociales, sigue sin estar de moda el lado feo de las personas, el mal humor, la desesperanza, la desilusión. Pero todos lo vivimos, todos nos sentimos minúsculos una vez por semana (que, ¿mucho?) o tenemos dudas existenciales sobre quienes somos y si estamos haciendo lo que verdaderamente nos hace felices. El tema es que todo parece indicar que tenemos que atravesar una crisis fuerte, un episodio traumático, o según estas películas (es coincidencia, no es por obligación) estar solteras o solteros para hacernos estos cuestionamientos. ¿Cómo hacemos para reinventarnos y crecer constantemente sin tanto drama? ¿En verdad tenemos que sufrir y llegar a límites para aprender las lecciones de la vida? ¿Y siempre cada cambio será tan doloroso y complejo?

Me quedé pensando en que personalmente me funcionan los cambios drásticos, sí, porque mi fuerza de voluntad parece ser uno de mis grandes puntos débiles, para todo. Pero cómo me gustaría poder hacer pequeños cambios progresivos que me orienten hacia el bienestar, sin tener que atravesar crisis existenciales de los veintitantos, de los 30, de los 31, de la luna llena, de la regla y de porquesí. Todo parece indicar que el primer paso para lograr algo así es entender que somos como la Sagrada Familia y nunca estaremos «listos» del todo. No tenemos, tampoco, que estar solteras / no solteras para ser felices. Los únicos responsables de nuestro bienestar somos nosotros, pero ya que todo a nuestro alrededor influye, tenemos que ser muy cuidadosos constantemente con aquello de lo que nos rodeamos. En resumen: más que soltera, me gusta la idea de pensarme sola toda la vida, no literalmente, pero entenderme como organismo independiente, que pedalea hacia adelante, y que aprende de cada experiencia que se cruza en el camino.

IMG_8414

3 respuestas a “Punto Soltera”

  1. Autónoma, acompañada o no, pero autónoma, es decir cuya felicidad decisiones e ingresos no dependen de otra personavy cuyo corazón late ( tb) para si mismo. Algo así. ( A veces es difícil)

    Le gusta a 1 persona

  2. Por razones locas de la vida subí a un micro y conté algo de mi vida, luego me alcanzaron un papel que tenía escrito: «Debes ser feliz con o sin hijos», aún lo conservo…

    Me gusta

Deja un comentario