Punto 31 a 32

Esta semana cumplo 32 años y como es mi usual costumbre estoy bastante emocionada por mi cumpleaños. Amo mi cumpleaños porque se me pone la piel de gallina de emoción cuando tantas personas se toman al menos un segundo de su tiempo en pensar en mi, en darme afecto, en desearme cosas bonitas, en engreirme, y así. Me emociono.

Estos 31 estuvieron pajísimas y mega intensos: Estrené mi primer micro espectáculo unipersonal de clown, «La Inquilina». Actué por primera vez en no una sino dos obras con elencos alucinantes en dos grandes producciones. Cumplí mi sueño de actuar en una obra musical, encima ambientada en la época de los noventas, encima con un texto inspirado en cosas que yo misma viví o con las que me identifiqué. Conocí China y conocí Corea. Engordé, adelgacé, y engordé otra vez. Me equivoqué. Aprendí un montón. Dicté talleres de clown y habilidades artísticas con Buenas Canas. Fui asistente de Merian en su taller de canto.Estuve misia misia misia por primera vez en mi vida. Recibí el sueldo más grande de mi carrera. Hice 3 conciertos acústicos. Hice 3 ventas de garaje. Dicté clases en mi universidad. Vi a Jorge Drexler en vivo otra vez y se sintió como la primera. Vi a Radiohead en vivo por primera vez y mi yo adolescente me lo agradeció. Fui a Iquitos un día a pasar el día. Grabé dos comerciales que salieron en televisión por primera vez. Me volví a enamorar de mi trabajo una y otra vez luego de cuestionarme tantas cosas. Entendí que no todo tiene que ser feliz todo el tiempo y la vida requiere de muchos sacrificios, grandes y pequeños. Vi mucho a mis amigos de toda la vida. Decidí mudarme de mi casa.

Hoy, sin planearlo, me junté con esas amigas de la vida que no sabes cómo llegaron a ti y ahí están hace más o menos casi siempre. Esas amigas a las que no puedes esconderles todo lo que engordaste o lo mal que te portaste o lo rara que te sientes porque ya te vieron en el piso (literal) alguna vez, en tu peor momento, en tu peor época, en tu peor llanto, o en tu punto menos digno. Sentí alivio, traducido en ganas de no ver mi celular (qué loco, ¿no?). Sentí alivio porque a veces en el día a día uno tiene que ponerse en actitud de un lugar o de otro: actitud de chamba, actitud de este grupo de personas o actitud de familia o actitud de tal lugar. Lo bueno de las amigas de la vida o de las personas que más quieres es que no tienes que ponerte nada. Yo por ejemplo no me peiné (ya, exageré). Me puse mi mejor cara de yo y me sentí en casa sin estarlo. Porque cumplir años me emociona pero también me asusta. Siento que ya tengo que haber alcanzado algo, logrado algo… y de pronto volteo, y estamos todos y todas igual de perdidos, igual de ilusionados, igual de jóvenes e igual de viejos. Igual de erráticos, igual de humanos. Y en caso de emergencia, ahí están las amigas, los amigos, los de siempre.

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Una respuesta a “Punto 31 a 32”

  1. Cuanto hecho en un solo año!!!
    Los 365 dias te quedaron chicos.
    Que gran verdad en tu reflexión, si. Importar cuanto se avance, siempre hay cosas que aprender.
    “… de pronto, estamos todos perdidos, todos ilusionados..”
    Que tu magia no se apague, y mucho menos, se agote.
    Feliz cumpleaños, mujer independiente.

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