Punto Detalle

Fuera de bromas, que DENSO mi blog. ¿Por qué no me han dicho ah? He tenido que leer mis entradas anteriores y yo solita darme cuenta y decir «Luciana te pasaste, qué densa, te van a dejar de leer hasta quienes te leen por pena». Aunque debo agradecer a quienes me escribieron en público y privado por sentirse identificados con mi oscuridad, quiero también contagiarles un poco de lo bueno a ellos y a todos los que me lean hoy. En fin, hoy me dieron ganas de darme a mi misma un par de cachetaditas y salir de ese sitio oscuro y hacer una lista de detalles, aunque sea muy pequeños, que realmente a veces no notamos, que hacen una gran diferencia en el día o incluso la vida de alguien.

  • Mira a los ojos: mis colegas artistas y sobre todo clowns sabrán más sobre este tema. El resto: hagan el ejercicio de mirar a los ojos a las personas, sobre todo las que te atienden en la farmacia, las que te venden algo, las que te brindan un servicio. ¿Hay alguna diferencia entre mirarnos y no mirarnos? Probemos.
  • Di lo que piensas: Aquí hay que tener cuidado con la forma obviamente, pero ¿qué pasaría si hacemos el la prueba y no nos quedamos callados guardando ese malestar por tanto tiempo? ¿Qué pasa si decimos lo que pensamos y sentimos? ¿Existe espacio para expresarnos? ¿En la oficina, en la casa, entre amigos?
  • Hazlo ahorita: Dejemos de posponer esa cita al médico, lavemos los platos hoy y no mañana, llamemos a la amiga para vernos ahora y no en una semana. ¿Qué pasa si dejamos de aplazar cosas por flojera y hacemos ahora para no arrepentirnos después?
  • Deja pasar: Seas peatón o conductor, no creo que tu mundo se desarme si tienes que esperar un segundo más y dejas pasar a ese carro o a esa señora que quiere cruzar hace horas. ¿Por qué, sobre todo en esta época del año, somos tan desesperaditos en el tránsito? Deja pasar, y sin odio.
  • Ayuda: No seas indiferente cuando veas que esa persona mayor no sabe usar el cajero o pagar el ticket del estacionamiento. No seas intolerante cuando no hacen las cosas a tu ritmo. En vez de quejarte, ayuda.
  • Compra en negocios locales: ayuda a emprendedores y negocios amigos comprando sus productos esta Navidad en vez de ir a las super tiendas, ¿qué tal? Y si te gusta, sería ideal que los recomiendes y pases la voz.
  • No te quejes por Facebook: en vez de sólo renegar, convierte tu malestar en una acción concreta. ¿Qué pasaría si en vez de vivir renegando y quejándonos hiciéramos algo al respecto?
  • Suelta el celular un ratito: al menos cuando comes o estas con tus patas, para aprovechar al máximo el tiempo juntos.
  • Dilo: nunca está de más recordarle a tu amiga, a tu pareja, a tu mamá, a tu alguien cuánto lo quieres. No se gasta. Y siempre suma :.)

 

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