Punto Enero

¿Sienten alivio? Hoy escuché a algunas personas comentar que sentían alivio porque ya no era diciembre. A mí me gusta diciembre, me gusta reencontrarme con gente que no veo hace mucho, pasar tiempo con la familia, me gusta comer un montón y bien rico, y obviamente las fiestas. Pero no es novedad leer y escuchar a la gente que se agobia por lo abrumador que es. ¿Por qué?

Todos sabemos las respuestas fáciles a esa pregunta (porque nos pasa todos los años, pero igual parece sorprendernos): por el tráfico, por los gastos, por la cantidad de reuniones, porque de pronto toca que sea verano y comemos un montón y no entramos en nada, porque nos damos cuenta que se acabó otro año y no hicimos lo que queríamos, porque estamos contra el tiempo y todo es para ayer, y porque todo el mundo está muy emocional.

¿Y qué pasa en enero? Hay un montón de calor, toca decirle adiós a todos los que vinieron de visita, toca decirle adiós a las vacaciones y preguntarnos una vez más «por qué no existen las vacaciones de las vacaciones» o «por qué hago tantas cosas en las vacaciones en vez de descansar», toca volver a la realidad, empezar agendas, pesarse, reírse de los miles de memes que te llegan al respecto, saludar a todas las personas que te olvidaste de saludar, desempolvar, hacerte la ordenada y donar y ordenar de todo, y así. ¿Por qué? ¿Por qué es así todos los años? Pero ¿por qué nos seguimos sorprendiendo o quejando?

Pareciera como si nuestra zona cómoda siempre será quejarnos de lo que nos toca, no importa si es comer un montón o no comer nada. Pareciera como si siempre el verano nos agarrara por sorpresa, como si nunca pasara en esta época. Pareciera como si el estrés nos estresara como nunca y más que al resto y por lo tanto nos volvemos a veces monotemáticos y a veces – peor aún – insatisfechos con la vida.

La vida siempre será intensa si la abordamos con intensidad. Nuestras relaciones, nuestra agenda, todo depende de nosotros finalmente, y a eso hay que sumarle MILES de imprevistos. Entonces, 50% depende de nosotros y 50% depende de la vida misma, ¿estará bien mi cálculo?

Enero es igual de intenso que cualquier otro mes, e igual de tranquilo que cualquier otro mes. Saquémosle el jugo a la vida, sepamos cuándo parar, sepamos respetar los tiempos de los demás, y sepamos respetar y cuidarnos a nosotros mismos también. Un poquito de vida social por aquí, un poquito de soledad por allá, dieta por aquí, postre por allá, productividad y descanso. Un gran mix para no saturarnos, agobiarnos ni quejarnos. Suena perfecto, y resulta casi imposible en la práctica, pero voy a ponerlo como meta personal ;.)

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