Muy buenas tardes, no se dejen en engañar por el sol, porque hace frío. Y acabo de comer una porción de gelatina light preparada por mí hace unos días. Quiero que sepan que a mis 32 años, jamás había preparado gelatina. Me siento sabia. Estoy aprendiendo muchas cosas desde que vivo sola, como a detectar ofertas en productos de limpieza o a preparar gelatina… también he pasado de no comer huevo a hacer huevos revueltos extraordinarios: les pongo quesito, orégano, sal y a veces tomate o jamón de dieta. QUÉ TAL, me siento Gastón Acurio. Si ya empezaron a juzgarme, recuerden que siempre he sido un cero a la izquierda en la cocina y demás quehaceres, y que recién he salido de la casa de mi madre. Gracias por su comprensión.
Todo bien con la gelatina de dieta, pero seamos sincerxs: me provoca (frío o no) un chocolate inmenso. Con todas sus calorías. También me provoca un mixto caliente con mantequilla Laive con sal, y otro postre más. Mientras escribo ésto, ha empezado a oler buenazo a canchita a mi alrededor. Voy a preguntar a ver si mi estómago se pasó de literal o en verdad huele a pop corn. Esperen…….. sí, si huele a canchita, huiré en dirección contraria.
Ser gorda es una lucha. Sé que existe la gordofobia y sé que existen quienes tienen su vida saludable. No estoy muy informada sobre todas las posibilidades que existen a mi alrededor, pero lo que yo sí sé es que ser gorda es una lucha. Es horrible no encontrar ropa BBB en tu talla. Es horrible que te juzguen, y todo eso… pero sobre todo, es horrible tener que PENSAR todo el día en lo que comes, porque tiene un efecto inmediato en tu cuerpo. Porque hay seres humanos en esta tierra (yo conozco varios) que tienen que hacer esfuerzos para subir de peso, ¡¡auxilio!! Yo como un pan y se va al tacho todo lo que me maté de hambre los días anteriores. Sí, porque yo sé que puedo comer y no morir de hambre pero tienen que ser cosas sanas y ADEMÁS dietéticas (no es lo mismo). Pero mi cerebro y organismo están aquí ahorita juzgando la gelatina que comí y exigiéndome esos carbohidratos con los que fantaseo.
¿Por qué no puedo delirar de emoción al pensar en vegetales? ¿Por qué no soy fanática de las menestras? ¿Por qué no tomo más agua sin nada? Basta que me descuide un día, un minuto, y lo arruino. Es una lucha constante, porque todo el tiempo tengo que estar alerta, sin descanso. Si hay un «descanso», puede significar incluso un retroceso.
Lo difícil es también vivir en una sociedad tan gastronómicamente cariñosa como el Perú. No hay evento familiar / amical donde no haya comida. Las personas al verte no comer te dicen «AY PERO COME UN POQUITO», o te ofrecen con mucho cariño PERO lo único que están haciendo es tentarte y jugar a favor de esa debilidad que ya tienes pues. Persona que lees ésto: si alguna vez invitas a alguien a tu casa o en algún sitio ves a alguien que te dice «no gracias» – así sin explicación, no le insistas porfa. De pronto es alguien como yo, que por dentro piensa «CLARO QUE QUIERO ESE POSTRE MÁS BIEN SÍRVEME DOS» y está haciendo gimnasia mental y emocional para no caer en la tentación.


Deja un comentario