El clown y su magia han logrado abrir muchas puertas, y todos mis encuentros con otros a través del clown han resultado positivos y maravillosos. Trabajo de manera personalizada con diferentes personas que buscan el acompañamiento artístico-terapéutico de un clown profesional. Visito personas adultas y niños, con casos específicos, cuadros de Alzheimer, cuidados paliativos, entre otros.

¿Qué hago exactamente?

Visito entre 45 y 60 minutos a una persona que requiera compañía. A partir de ahí será el/la paciente quien determine el curso de las cosas, de acuerdo a su estado de ánimo y sus capacidades. Como clown, cuento con diversas herramientas e impulsos lúdicos y musicales para poder conducir la visita y responder a las necesidades del paciente. Es muy importante tener claro que el objetivo es y siempre será el bienestar del paciente y quienes lo acompañen. Por lo tanto, todas las dinámicas girarán en torno a reducir los niveles de ansiedad, y cada parte del proceso se hará con mucho cuidado, respeto y cariño.

¿Por qué funciona? 

Muchos de los pacientes que visito tienen una rutina bastante monótona: levantarse, tomar medicación, bañarse, ver televisión, un paseo, baño, comida, y dormir. Por otro lado, muchos de los familiares a cargo tienen responsabilidades, preocupaciones e inevitables emociones que hacen difícil poder sobrellevar una situación difícil como lo es tener a alguien con alguna discapacidad o limitación en casa. Mi propuesta es que al menos una vez por semana haya algo que saque al paciente de su rutina, aligere su mente y la de quienes lo rodean, y se trabaje desde otro enfoque orientado en ver lo positivo más allá de su contexto y/o condición.

¿Más evidencia? 

Existe muy poco trabajo de investigación a nivel nacional que demuestre los efectos de un clown en procesos terapéuticos. Sin embargo, tengo muchos colegas en Perú y sobre todo en otros países que demuestran que nuestro trabajo, si se hace de manera profesional, tiene un impacto positivo indiscutiblemente. Aquí puedes ver algunos de los casos que más me gustan:

– Por ejemplo, mi gran amigo Gustavo Rivara (click aquí).

– Otro ejemplo es el Hospital que visité en abril del 2017, en Toronto, Canadá. Mira su programa haciendo click aquí y una excelente entrevista (en inglés) que resume su punto de vista aquí.

Aquí comparto algunos testimonios:

«Lu me alivia un problema muy específico: El no poder estar presente y dar tiempo de calidad a una de las personas mas importantes de mi vida: mi abuelita con Alzheimer. Yo viajo mucho y mi familia esta muy concentrada en que su salud este bien. Pero ¿y su salud mental? ¿Y la de mi familia? ¿Y la mía? Lu se centra en ofrecerle a mi abuelita lo que necesita que es divertirse y relajarse. Lo necesitamos todos a nivel personal, en el caso de una persona con Alzheimer, me imagino que el estrés es alto al no entender lo que esta pasando. La capacidad empática y la formación tan ética y profesional de Lu hacen que su trabajo parezca fácil pero no lo es. A mí me dejo con la boca abierta. Lo que mas me gusto de las primeras sesiones sobretodo fue descubrir que se puede vivir con el Alzheimer y los clásicos problemas familiares alrededor de la enfermedad y ser feliz a la vez. Me gusto su actitud ante el mal humor de mi abuelita, su paciencia y dedicación. Me gusto como nada estaba mal – considerando que siempre estamos intentando que las cosas se hagan ‘bien’ – Luciana nos trajo el espacio donde las cosas podían simplemente ‘ser’. Eso nos relajo a todas – la familia y hasta a la enfermera presente en la sesión. Nos reímos. Evidentemente el impacto es positivo y no se puede explicar con palabras ni pagar con dinero. (…) Lo que hace Luciana es rompedor para personas como yo que creen que las cosas ‘son como son’ y ‘no hay nada que hacer’ – hay mucho que hacer. Ninguna medicina consiguió lo que ella consiguió en 45 minutos. Me gustaría seguir trabajando con Lu porque inspira confianza, me vuelve optimista y hace feliz a las personas que mas quiero en el mundo. Inimitable. Gracias Lu!!!!!!!» – Las Ritas

«La visita de Lupita a mi abuelo fue tan valiosa, no solo para él sino también para todos los que lo rodeamos. Hace mucho no lo veíamos sonreír, cantar, distraerse de su día a día y disfrutar la compañía. Uno de los aspectos que más me gustó es que Lupita se toma el tiempo de recolectar información de la persona previa a la visita. Se preocupa por saber sus gustos, actividades preferidas, historias que lo llenen de alegría, así como también tiene la delicadeza de ver si hay algún tema que es mejor no tocar o si se encuentra en algún tratamiento médico particular. Ella llega con una energía única, alegre desde que entra hasta que se va. Deja que las actividades vayan fluyendo, resaltando siempre que lo más importante es que el paciente disfrute la visita. Si bien es cierto que hay algunas actividades pensadas y preparadas, tiene la flexibilidad de pasar a otra si es necesario o si el paciente lo pide. Queremos que Lupita siga viniendo de manera constante a ver a mi abuelo ya que hemos podido notar que él está alegre, no duerme tanto y se emociona cuando le decimos que lo va a visitar. Es una actividad en su semana que lo llena de ilusión y lo distrae de la monotonía.» – Ana Lucía.

Y aquí las impresiones de Helen Donnelly sobre mi trabajo: «Tuve especial agrado en colaborar con Luciana Arispe en Toronto y de aprender acerca de su enfoque de trabajo como clown en el sector de salud. Me impresionó inmediatamente el «lenguaje universal» del mundo del clown. Nuestra visión sobre estándares y mejores practicas se vieron complementados y el entusiasmo de Luciana de exponerse y aprender de otros programas en el mundo es inspirador.

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Al día siguiente de conocerla invité a Luciana al hospital donde yo trabajo; un hospital de rehabilitación pediatra acá en Toronto (Holland Bloorview Kids Rehabilitation Hospital).  Esto coincidió con un evento para recaudar fondos para nuestro programa, fuera de horas de oficina.  Nuevamente, quede muy impresionada por sus conocimientos de base; sus evidentes habilidades como clown (desarrollo personal, improvisación, movimiento, extraordinaria habilidad de escuchar y de interactuar); el personal del Hospital comentó que Luciana parecía pertenecer al programa, ¡lo que representa una extraordinario reconocimiento! Fue una gran experiencia compartir, aunque brevemente, su instinto, preparación y habilidades, así como su inagotable pasión por servir con excelencia. ¡Tendré mucho gusto en seguir la trayectoria de sus proyectos actuales!» 

Si estás pensando en una visita como ésta, puedes escribirme a holapuntolu@gmail.com para contarme tu experiencia. No olvides mencionar:
– Lugar donde quisieras que se realice la visita
– Detalles sobre la persona a quien quieres que visite
– Fechas / horarios tentativos

Será un honor y un placer trabajar contigo :.o)