Otra vez, por vez número 19028192439 en mi vida, estoy a dieta. El objetivo, por vez numero… ¿3? en mi vida, no es ser flaca sino ser saludable. Tengo mucha suerte en la vida, y me considero una persona afortunada y dentro de todo «feliz.» Defectos tengo, y malestares por montón, así que dentro del paquete de cosas no chéveres me tocaron los desórdenes alimenticios del tipo ansiedad y tendencia a engordar y pre diabetes y todo eso. Sí, engordar es mi típico lugar del fracaso y error recurrente. No significa obviamente que como tiendo a eso se justifica y «piña, así soy», para nada. Pero si me ves gorda por ahí, puedes deducir que no me estoy cuidando, que no estoy del todo bien, y que me estoy atacando. Porque en mi caso, engordar es un resultado directo de no cuidarme, de atacarme, de hacerme daño, de ansiedad, recontra de ansiedad, y sobre todo de priorizar los placeres inmediatos.
Siempre pienso que la razón número uno de todos mis problemas es ser hija única (perdón mamá, no es tu culpa, al menos no fue tu intención que resulte un defecto mío), porque como siempre tuve todo, no tener algo me da ansiedad. Entonces me gusta tener muchas cosas, mucha ropa, muchos amigos, mucha comida ¿? No sé exactamente qué conexión hace mi cerebro, pero eso de «mejor que sobre a que falte» le fascina a mi estómago. Como si fuera a hibernar ¿?
Encima mis sentidos son selectivos y engreidísimos. Hay olores que me generan cosas inverosímiles. De pronto huelo a pollo y me da náuseas. De pronto veo champiñones y se me baja la presión. Me sirven ensalada y se me baja la presión y además me recorre un frío horrible y me congelo, hasta tiemblo. Pero claro, vienen los panes y el arroz y me pongo feliz. Sírvanme ocho platos de helado, papas fritas y todos los chocolates del mundo y todo me entra. Me pasé. Les juro que intento controlarlo, pero es como si mi cuerpo fuera más fuerte, como si mis brazos se movieran solos, como si en mi mente vivieran un angelito tímido y débil y siete diablitos líderes con diplomas de coaching oncológico y que trabajan en Google y me convencen que ir por el carbohidrato es malo PERO SÚPER. Y triunfan los placeres inmediatos.
Yo ya sé, y sobre todo ahora que se vienen dos meses de obra hermosa, MI SUEÑO, 5 noches a la semana cantaré, bailaré y actuaré frente a 708 butacas por casi dos horas. Necesito la energía. No quiero ser flaca (bueno, si lo logro, en buena hora, gracias). Quiero tener el control de mi cuerpo. Lo sé. Lo pienso cada vez que suspiro viendo un chocolate. Si me ven por ahí, ayúdenme a no romper la dieta, ¿ya? A menos que les diga que me han dado permiso para mi papa frita el viernes en la noche jajajaja
Ya sé, de verdad ya sé lo importante que es vivir saludable y todos los días pienso: «no quiero ser diabética», «no se trata de matarse de hambre, es comer a tus horas y comer sano», «uy qué rico debe ser comer fruta», «haré deporte». Pero algo más fuerte que yo me supera. Les juro que estoy chambeando fuerrrrrte para superarlo. Mental, emocional y físicamente. Que la fuerza del frío y del mundial me acompañen :.)

Replica a Punto y Como – Puntolú Cancelar la respuesta