¡Ni jao! (así no se escribe, pero así suena) Luego de irnos de Beijing no paramos de movernos frenéticamente hasta que de pronto estábamos otra vez en Corea y se acabó el viaje. Estuvimos en 5 ciudades más, es decir visitamos 6 ciudades de China en total. En esta publicación comparto algunas fotos, pero resumiré un poquito de cada una y mis impresiones generales porque sino no acabo de contarles nunca.

Xi’an
Ver a los guerreros de terracota hizo que valiera la pena el viaje y mi mamá cumplió su sueño. Fuimos atropelladas por las masas de turistas locales y extranjeros que iban por la misma razón que nosotras, pero todo valió la pena. Es verdaderamente impresionante ver algo así. No hay ninguno igual al otro, y pareciera que emergen de la tierra. Una verdadera maravilla del mundo. Inolvidable. De lo demás, rescatamos el buen clima y ver la única mezquita china en el barrio musulmán.
Chengdu
La única razón por la que fuimos hasta aquí fue para ver el criadero de osos panda. Este era mi sueño. Y obviamente valió totalmente la pena. Era un zoológico inmenso y precioso pero únicamente de osos panda, 200 más o menos, con edades desde meses de nacidos hasta adultos. Lloré y sudé escarcha toda la visita. Cancelamos la visita de la tarde porque mi mamá y yo estábamos enfermas (sigo pésima) con un virus / gripe de por acá pero nada impediría que yo viera los pandas. Pero colapsamos en la tarde. No diré más y dejaré que suspiren con las fotos.
Hangzhou
Parece que en China no hay ciudad pequeña. Ésta también tiene como 10 millones de
habitantes. El día que llegamos paseamos y vimos un lago cerca al hotel muy bonito pero sólo un ratito porque había mucha gente y yo me seguía sintiendo pésima. No pude conocer nada porque me quedé enferma en el hotel con gripe, pero aquí gracias al tifón y las lluvias hemos llegado a una ola inmensa de calor agobiante.
Suzhou
Esta ciudad “pequeña” de 10 millones de habitantes a la que inicialmente pertenecía Shanghai antes de independizarse hace 200 años es conocida como la Venecia China porque está llena de canales y ríos. Había muchísimo calor, y conocimos incluso una “torre de pisa” China porque también está inclinada.
Shanghai

Nuestra favorita. Es la ciudad más nueva, más moderna, e inevitablemente más occidentalizada dentro de lo posible, pero sin perder en lo absoluto su esencia China. Hay barrios y zonas influenciadas por sus ex colonizadores o amiguitos como los franceses y aprovechamos para ir a almorzar un pollo que sabía a pollo (casi lloramos de emoción) el último día. Llovió bastante y sentimos muchísimo calor. Definitivamente lo más lindo que vimos fue el Buda de Jade: bellísimo.
Impresiones Generales (y algunas recomendaciones)
- Es muy importante circular con batería en tu teléfono y con un buen traductor descargado que no requiera internet. Mejor dicho: cómprate una tarjeta SIM local con internet ilimitado y bájate un traductor (te recomiendo uno de Microsoft con logo verde muy bueno) gratuito porque de verdad muy poca gente en China habla inglés. Ni qué decir español. Los guías que nos tocaron en nuestro tour grupal hablaban español, pero la mayoría lo hablaban bien hasta que les preguntabas algo que los sacaba de su zona cómoda. Las personas que trabajan en los hoteles o restaurantes no hablan inglés, o si lo hacen es muy poquito. Pedir comida a la habitación es toda una aventura – si es que lo logras. Pedir que abran tu mini bar (en nuestro caso siempre es necesario porque mi mamá necesita enfriar su insulina) es una hazaña de titanes. Conseguir un taxi ya es para expertos. Ser un turista independiente y moverse por tu cuenta resultará complicado si no sabes el idioma.

- En caso no cuentes con mucho efectivo no suelen aceptar tarjetas de crédito, y si te dicen que sí aceptan es mentira. Mucha gente solía respondernos a todo “yes yes yes yes” pero en realidad era porque no sabían decir otra cosa, o porque querían que les compremos algo de todas maneras. Al momento de pagar, no aceptaban tarjeta o su sistema no era compatible con el nuestro.

- En todas las ciudades como parte del tour de cada día nos llevaron a almorzar comida china. En casi todos los lugares nos tocó compartir mesa con la gente del tour y comer casi siempre lo mismo: huevos revueltos con tomate (¿?), algunas verduras cocidas, chancho con alguna salsa, choclos amarillos con otros vegetales, sopas, pollos con salsas a veces dulces otras diferentes, brócoli, pan frito, arroz, papas fritas, y de postre siempre sandía. De tomar: agua, cerveza, coca cola o sprite. Todos los días. Todos. Dos semanas.
- Hubo un día donde nos llevaron a un buffet internacional y coincidimos varios buses de varios tours de mucha gente. El buffet tenía además de lo usual ensalada rica, papas, y unas hamburguesas que todos pensamos que eran buenazas pero al probarlas resultaron ser de soya y dejamos a un costadito y nos seguimos sirviendo otras cosas. Cuando vino la mesera a recoger los platos agarró su celular y puso su traductor, me lo mostró y me decía que la próxima vez no desperdicie comida de su buffet. Luego me dijo “or else you pay” o sea que me lo cobraría la próxima vez. Jamás me había pasado una cosa así. Luego vino la guía y dándole la razón me dijo que en China no se desperdicia la comida. Yo le expliqué igual que no estaba desperdiciando todo solo que esa hamburguesita no me había gustado y la dejé… ¡¡además era un buffet!! Plop.

- Me agarró un virus al igual que a ¾ de la gente de los tours con mucha mucha tos (aún sigo tosiendo un poco) y al no funcionar la medicación que teníamos con nosotras recurrí a la medicina china. Me gustó la aventura de tratar de entender qué era lo que estaba tomando o comprando. Algo ayudó.

- Aquí no hay ciudad pequeña y todo es inmenso y todo está lleno de gente siempre y a todas las horas. En principio pensamos que viajar en tren sería sencillo y con maletas de 20 kg. China no es un país amigable para viajeros con discapacidades o mayores de edad, menos si sus maletas claramente no pesan eso sino mucho más. Los buses de turismo grupal se tienen que estacionar muy lejos de la estación, o en todo caso los taxis particulares o autos de cualquier manera están en la puerta y del tren a la puerta hay miles de rampas y escaleras mecánicas muy angostas y largas y hay que caminar mucho con todas las maletas. Nadie te ayuda y la gente empuja y hay mucha bulla. Nos hemos movido mucho y casi inter diario entre cada ciudad y hacerlo cada una con sus maletas ha sido muy difícil. Tomen nota: no compren nada y viajen con mochilita, ¡ojalá puedan!

- China siempre fue mi sueño y estoy feliz e inmensamente agradecida de haber podido venir. No es como la imaginé en lo absoluto. No es mejor ni peor, es diferente nada más. Creo que nada de lo que te cuentan de China es lo que verdaderamente es. Por favor, si alguien está leyendo esto y va a ir, que me escriba y yo feliz le cuento sobre mi experiencia.
- Y claro, venir hasta China y tomarse días de descanso es imposible, porque cuesta mucho esfuerzo venir hasta aquí entonces ya que estás aquí hay que ver todo porque es poco probable que regreses, así que los días son agotadores porque terminas viendo miles de pagodas y templos y jardines y hace calor y caminas mucho y hay mucha información y es todo muy intenso. Pero así es la vida del turista. China es un país así, intenso, con mucha historia y mucho por absorber. Es muy hermoso, a su manera. Digamos que he comido mucho y muy rápido. Ahora estoy saboreando y digiriendo. Gracias por acompañarme desde donde estás :.)





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