Punto Belleza

Anoche vi luego de muchos meses a mi recién llegada mejor amiga quien vive en Londres desde hace algunos años. Una de las cosas que hablamos es cómo la última vez que estuvo aquí mucha gente insistía en hablarle sobre lo flaca que estaba y cómo había hecho. Me comentaba como en Londres es algo de lo que no se habla o mejor dicho que no importa tanto o en lo que la gente no repara, y cómo le llama tanto la atención que en Lima la apariencia es algo en lo que la gente se fija mucho aún. Y si pues, hago mea culpa, yo también me fijo un montón. Yo también me preguntaba cómo hizo para estar tan regia – aunque ya sabía la respuesta – pero también reconozco que no me obsesioné con hablar del tema. Tenemos siempre mil cosas de las que hablar. 

Cuando leo cosas sobre belleza o el físico siempre veo como tres tipos de corrientes o estilos de publicaciones. Voy a hablar de mujeres – por ahora. Por un lado las «frívolas» que son las glamorosas regias que vemos en revistas y las de toda la vida, campañas de maquillaje, posts de bloggers regias que no sé cómo hacen para estornudar y cagarse de risa porque «feliz lunes» o «que feliz gracias por mis lentes xxx»  y salen hermosas, o modelos así en comerciales. Por otro lado veo las publicaciones que cada vez se hacen más populares y la gente comparte de mujeres normales con full pecas, panza, afros hermosos, cuerpos normales, etc. Me encanta eso, me siento más identificada.

Y por otro lado está la moda «meme» que yo pienso que es un poco peligrosa (ahorita les cuento por qué) de mujeres que ponen posts como «gorda y hermosa» y «no importa el panetón yo igual me amo». Esta última pienso que es peligrosa por lo siguiente, voy a hablar de mí. De hecho lo mencioné en una entrada anterior de mi blog… hay una diferencia entre de verdad amarse a una misma como es y está bien, y otra es resignarse y ponerse en ese lugar cómodo de «bueno, ya que soy gorda» o «ya que soy así» colgarse de todos los memes y lemas que existan al respecto y renunciar a cualquier sacrificio y compromiso que una haga con cumplir sus propios objetivos. Esto me pasa a mí un montón. Veo una frase graciosa en Facebook o Instagram y como me da risa y me identifico, me rindo y dejo de esforzarme en cumplir objetivos ni siquiera de belleza sino de salud. Por eso creo que esta última tendencia de amor propio tiene que tomarse con mucho cuidado. 

También conversaba con amigas sobre cómo algunas somos más pudorosas que otras. Yo, por ejemplo, jamás me cambio delante de mis amigas. Ni siquiera delante de mi mamá. ¿Por qué? No solamente me preguntaban mis amigas sino fue algo que terminé preguntándome anoche yo sola. No me gusta que miren mi cuerpo. No me gusta yo mirar mi cuerpo, no me gusta mi cuerpo. No me gusta exponerme a que mientras estoy caminando o cambiándome alguien haga un comentario sobre mi cuerpo. Creo que porque me ha pasado o recuerdo que mientras hemos estado mujeres reunidas cambiándonos (colegio de mujeres, familia de tías hermanas etecé) he sido testigo de comentarios no necesariamente ofensivos pero comentarios finalmente. Y no me gusta estar expuesta a eso. Sí, la reina de las inseguridades. Pero por qué. Siempre he considerado que tengo una personalidad muy extrovertida y segura, sí, pero también soy de las personas a las que lamentablemente le afecta mucho la opinión de los demás. Y por más que me encanta llamar la atención, tampoco me gusta que me miren tanto. ¿Qué curioso, no? ¿Les pasa? ¿Cuál es el límite?

Estoy haciendo el ejercicio de mirarme. Ver fotos mías, videos. Invertir en, por ejemplo, grabar mi concierto este fin de semana. Porque tengo que dejar de sentir vergüenza de escucharme cantar, por ejemplo. Es algo que me gusta mucho, ¿por qué me da tanta vergüenza grabarlo o compartirlo, o verme? Voy a hacer el ejercicio de no juzgar tanto mis fotos, por ejemplo. He visto fotos mías del 2014 donde recuerdo que me odiaba, y ahora me parecen lindas. ¿Será porque ahora estoy más gorda que entonces? Esta reflexión continuará…

Una respuesta a “Punto Belleza”

  1. Siento que es super peligroso ir comparándonos con los demás y lo digo porque quién no lo ha hecho, en Instagram nos siguen mostrando una vida con filtros que muchas veces te hacen pensar de porque tu vida no es tan perfecta como la de los demás y no nos damos cuenta las cosas increíbles que tenemos ya. También me da miedo que me escuchen cantar, solo canto cuando no hay nadie, pensé que era la única.

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