El 5 de febrero de este año, 2019, a los 32 años, por fin me volví (casi) independiente y salí de la casa de mi madre. Recorrí un largo trayecto y crucé literalmente al frente de donde viví con ella los últimos años y ahora vivo aquí. Al frente, sí. Son oportunidades mágicas que la vida te da, y en resumen, tengo muchísima suerte.
Luego de 4 meses y un poquito, debo confesar que no me arrepiento nadita, y que agradezco al espíritu que me poseyó a mi regreso de China y Corea y me dijo «es ahora o nunca». Creo que a menos que estés en aprietos y tengas que hacerlo, si vives cómodamente como yo solía hacerlo NUNCA va a ser el momento perfecto para irte de tu casa. Si eres artista independiente que surge poco a poco y a los 32 tiene un futuro incierto, nunca será el momento ideal según Excel, pero como me decía mi instinto (y todo el mundo a mi alrededor), nunca es el momento perfecto, y siempre se logra salir adelante al final.
Y sí, porque no solamente tuve una mudanza suertuda a nivel geográfico, sino que parece que mi círculo de seres amados sintió amor/empatía/solidaridad/todas las anteriores/alguna cosa y llovieron y siguen lloviendo olas de afecto. De pronto me empezaron a llegar regalos como si me hubiese casado, de pronto alumnxs de talleres hacían (si, ¡hacían! con sus manitas) los regalos más amorosos para la casita, la familia nos donaba cocina, muebles, cosas,… alucinante. No sólo me han regalado cosas, sino momentos, palabras, deseos y mucho mucho amor. Oigan, qué bonito es formar un nuevo hogar con tanto cariño.
Principales hallazgos pelotudos de la mudanza:
– La plata simplemente desaparece a fin de mes.
– De hecho, antes anhelaba que llegue fin de mes, y ahora no porque también implica pagar luz, cable, etecé.
– Si dejas algo tirado o no limpias y sales… al regresar lo encuentras igualito.
– Qué flojera comprar bidón/caja de agua. Ni siquiera lo cargo yo, pero me da flojera.
– Siento ira cuando acabo de limpiar todo y descubro que me falta todo un sector de desorden con el que lidiar.
– La comida que no comes, se pudre o vence.
– La comida vencida no es rica y no necesariamente le puedes sacar el impuesto a todo.
– El CIF es un gran invento, una gran marca.
– Hay que usar un montón la misma ropa en la semana para que «se gaste bien» antes de lavarla.
– Mejor no interactuar tanto con gente que fuma cigarros porque la ropa se «gasta» más rápido porque el olor se pega.
– Hay cosas muy buenas para la casa en Wong / Tottus / Plaza Vea/ Casa&Ideas pero tienes que saber buscar bien. Los relojes de pared Krea, por ejemplo, siempre se me malogran.
– Ahora casi que me excito cuando me llega publicidad de electrodomésticos y muebles. Auxilio.
– Qué hermoso y qué frustrante es cuidar plantas. Odio que se depriman (como yo) en invierno.
– Ya aprendí a hacer y comer huevos revueltos.
– Amo mi sartén.
– Usen posa vasos.
– Todas las semanas tengo lonchecito o visita. Es complicado pero maravilloso.
– Puedo hacer lo que me da la ganaaaaaaaaaaaaaaaaa (el 99% del tiempo).
– De verdad que si casi todo es blanco, parece todo más grande.
– Amo nuestra casa. Estoy un poco obsesionada con ponerla más linda todos los días.
Si te vas a mudar o quieres tips de mudanza, yo tengo, en mi Instagram (@holapuntolu) en stories destacadas como «Mudanza». Si no usas nada de eso también me puedes preguntar y haré lo mejor posible para ayudarte. Y no solamente porque me encanta el tema sino porque a mí me ayudaron y ayudan un montononazo y estoy bien agradecida.


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