Punto Cirugía (parte 2)

Ya pasaron las primeras dos semanas. Por ratos, como todo, parece al toque y por ratos parece que nunca llegará el día en el que pueda comer comida sólida. Mi palabra favorita sigue siendo PACIENCIA. Aquí les cuento un poco de cómo fue este primer medio mes.

¿QUÉ NOVEDADES?
La primera semana bajé 4 kg y la segunda 2 kg. En total vamos 6 kg menos además de los 4 que subí inmediatamente post operación por retención de líquidos, anestesia, laparoscopía, etc. Esto está muy bien y todo va en orden. La primera semana tuve cita con mi cirujano, con la psicóloga y la nutricionista de la clínica. Aparte visité a mi psiquiatra personal (fuera de la clínica).
Hoy tuve mi cita sólo con mi cirujano para chequearme a las 2 semanas de operación. Encontró una única observación: tengo unos pequeños cálculos en la vesícula. Me comentó que ésto pasa el 30% de los casos de estas cirugías y de este porcentaje, el 90% son mujeres. La causa es el bajar de peso así. Lo más probable es que al empezar a comer grasa tipo aceite de oliva por ejemplo lo bote, pero en caso no funcione (que no cree, pero podría pasar) ya habría que hacer algo con mi vesícula. Mente positiva y a seguir todas las indicaciones responsablemente.

¿CÓMO TE SIENTES?
Muy bien. Ya casi retomé mi vida normal, manejo, trabajo, etc. Lo único que me pasa es que me canso con mucha más facilidad (tengo menos «gasolina», obvio), así que evito hacer demasiadas cosas al día para no sobre exigirme. Tengo que caminar todos los días 30 minutos como mínimo y cumplir mis horarios de comida y pastillas.
Este primer mes todo lo que consumo es líquido, porque mi estómago es aún como el de un bebé y tenemos que ir de a pocos. Está muy duro / tenso el músculo aún entonces si entra cualquier sólido podría hasta abrirse la manga (las grapas, la cirugía que me hicieron). Hoy mi médico me dijo que ya pasaron los días de más riesgo de que ésto suceda, así que ¡bien! Estamos fuera de peligro.
La primera semana tomé, como les comenté, agua + glucerna y caldo de verduras (opcional). Esta segunda semana chau glucerna y hola a agua con proteínas, esos pomos inmenso que compra la gente saludable. Tengo que tomarme dos de esos al día (buenazos) y puedo agregarle un poco de café descafeinado, cocoa o leche de almendras. En el desayuno ya puedo tomar una taza (250 ml) de yogurt light, cosa que es WOOOOOW porque los sabores me alucinan. También puedo tomar infusiones (té no porque estriñe). Cada vez son menos pastillas pero aún tengo que triturarlas todas.
Hoy empiezo la tercera semana, donde aparecen las cremas de verduras en versión simple. Estoy emocionada porque me ha provocado desde la operación comer crema de champiñones… y a mí nunca me han gustado los champiñones. Dicen que es normal que te cambie el paladar. Les cuento cuando pruebe…
Estoy muy tranquila porque no he sentido náuseas ni vómitos ni nada. Ya me dejaron de doler los brazos por las vías, me quitaron los puntos de las mini cicatrices una semana después de la operación. La gente come buenazo a mi alrededor y aunque siento DEMASIADOS antojos, no siento hambre. Estoy reeducando a mi cuerpo y sobre todo a mi mente. Lo que más me gusta de todo es que – excepto lo de los mini cálculos – no me ha pasado nada que no me dijeron que podría pasar. Entonces confío mucho en el proceso y en mis médicos.

PREGUNTAS FRECUENTES Y RECOMENDACIONES
A raíz de mi primera publicación o contar públicamente sobre mi cirugía, me escribieron muchas personas, el 100% de ellas mandando amor, buenas vibras y pensamientos cariñosos. ¡GRACIAS! No tienen idea de lo bien que me hace leer cada palabra, es verdaderamente una fuerza grandísima.

– No, no te voy a decir cuánto me costó el procedimiento. No porque no quiera sino porque verdaderamente es distinto según cada caso. Hacen evaluaciones y te dan un precio dependiendo de lo que haya que hacer, de la mejor operación para ti (hay tipos de), de cuántas grapas necesites de acuerdo a tu estómago, etc. Entonces no te puedo decir cuánto te costaría. No me parece barato, y hasta ahora siento que mi inversión ha valido 700% la pena.
– No duele. Gracias al cielo a quien haya inventado la anestesia. Incomoda, sí, sobre todo los primeros días, pero no duele. Sólo duelen los brazos porque creo que en el Perú nadie sabe poner bien las vías, odio las vías. Es como cualquier operación supongo, o según me cuentan, porque hay como cansancio y malestar general al no poder estar operativa como siempre, entonces es incómodo.
– Hay que tener PACIENCIA. No se bajan 30 kilos en dos días, ni tampoco te sientes perfecta inmediatamente después. Yo hice muy bien en programar 10 días de no hacer NADA post operación para dedicarme a descansar.
– Confía. Si haz evaluado esta decisión, confía. Estas en manos de gente experta, sigue sus indicaciones.
– Hay que ser chancones. He seguido mis indicaciones al pie de la letra, y eso ha hecho que mi recuperación sea buenísima.
– No se trata sólo del físico. Yo empecé a chambear emocionalmente en terapia la idea de esta operación hace un año. No basta con ir a las consultas de psicología de la clínica, es un cambio muy fuerte que desencadena varios ajustes emocionales, y yo le insisto a quien quiera operarse que no lo haga si no planifica tener un acompañamiento terapéutico a la par.
– Y para ti que me escribiste a preguntarme «oye he subido como 5 kg en esos meses, ¿me opero?» … pues operarte o no, lo más importante es que seas responsable. No todos los procedimientos ni decisiones son buenas o iguales para todo el mundo. Evalúa, conversa, investiga, infórmate. Luego decide, con conciencia, y con compromiso a que la decisión implica una responsabilidad a largo plazo.

Una respuesta a “Punto Cirugía (parte 2)”

  1. Lu, te leí y en verdad gracias por compartir tu experiencia con esta operación, hace que seamos más conscientes. Me encantas, eres una linda persona (se nota por la buenísima vibra que tienes), espero que sigan las celebraciones por tu cumple, te sigo en facebook y solo puedo decir que me encantas!

    Me gusta

Replica a Annell Cancelar la respuesta