Acabo de colgar el teléfono. Llamé – sí, llamé, en estas épocas de audios infinitos por Whatsapp – a una de mis mejores amigas a decirle que no eran ni las 9 am y yo ya estaba teniendo un gran día y deseaba que le salpique un poco de eso y que ella tenga un gran día también. Colgamos y ya avancé 3 pendientes que tenía y ahora me puse a escribir por aquí. No sé si tenga que recurrir a la ciencia para confirmar que definitivamente esa llamada «me la subió,» y a ella también.
Como artista y específicamente como clown, siento un constante terror de que la gente piense que estoy contenta todo el rato. Me da miedo que la gente alucine que soy fan de lo que creo que llaman «positivismo tóxico,» y de hecho me da ansiedad cuando la gente se despide de mí y me dice «chau, sé feliz.» Siento una presión, como que esa persona espera que yo sea feliz y depende de mí lograrlo. Ya sé que no es objetivo / lógico lo que digo, pero así siento pues. Entonces quería dejar claro que no va por ahí la cosa.
Justamente la vida es como un pie de limón (ayer hice uno…): agridulce. Luz y oscuridad todo el tiempo y eclipses considerando que puedes sentirte de muchas maneras a lo largo del día, incluso a veces en simultáneo. Todos los personajes de «Inside Out» / «Intensamente.» Y a lo que voy con todo ésto es que me da la impresión que a veces salir de la oscuridad o las emociones «no tan cómodas de sentir» cuesta más. También me da la impresión que donde rondan egos, también podrían rondar envidias. También se suma a la lista de pensamientos que pasean por mi mente cuando viaja por aquí que cuando haces algo que te cuesta mucho esfuerzo, si bien no necesitas la validación, es buenazo recibirla.
Entonces: hay que hacernos barra. Por suerte, habiendo estudiando en un colegio de sólo mujeres, siendo hija única y etecé, lo que siento cuando veo a alguien lograrlo es una auténtica emoción. Es emocionante ver a alguien lograr algo que quizás tú nunca entiendas del todo. Pero basta con presenciar de alguna manera el placer que le genera a esta persona para que se contagie.
Alguna vez leí en alguna red social que comparte datos linditos que hacer algo por alguien o hacerle un bien a alguien también es finalmente una fuente de alegría para ti. ¡Y me pasa cada vez más seguido! Así que sigan mandándole memes a sus amistades. Sigan mandando audios a sus papás o a sus amigos cuando les pase algo lindo. Sigan preguntando «cómo estás» y sigan mandando bonita energía y pensamientos. Sigan por favor. Palestina. Me frustra tanto sentirme inútil aquí haciendo mi música o escribiendo. No hace mucho me dijeron que uno tiene que hacer lo que sabe hacer, y pelear desde ahí. Con el amor como espada y como bandera. Así que eso estoy intentando hacer.

Deja un comentario